martes, 23 de mayo de 2017

Bajo un inmenso cielo

Como bajo un inmenso cielo,
que de infinitos colores veo,
así me siento cuando de tu presencia me rodeo.
En mi día invento una pausa,
le cubro la boca a mis miedos,
y solo oigo tus palabras,
que en mi alma tejen calma.
Con timidez
entrelazo mis dedos
y vuelvo a admirarte,
¡enorme cielo!
una y otra vez,
mientras puedo.

viernes, 19 de mayo de 2017

Mi gran tesoro

Atesoro una foto tuya
En una pequeña cajita de madera,
Con una flor color rosa pintada sobre ella.
La observo cada día
Volviendo a empaparme con la ternura de tu mirada.
Como si hiciera falta...
Como si tu recuerdo no estuviese fuertemente abrazado
Rodeando todita mi alma.

domingo, 14 de mayo de 2017

Cualquier persona que te motiva a escribir vale la pena tener cerca. Sin embargo, pase lo que pase, quien te provoca escribir nunca se aleja, ni aunque ya no esté a tu lado. Es un viejo truco conocido, ¿será alguna vez revelado?

Naufragio

Si llegara un dichoso día,
Que mis palabras náufragas
Acaricien tus costas,
Ojalá mojen tu alma
Pero nunca empapen tu mirada.
Quiero que todo lo que pronuncie mi boca
Solo te ilumine, te encienda
Y mientras eso no se pueda,
Que al menos logre que tu tristeza
Por un momento ceda.


jueves, 6 de abril de 2017

Dejar y seguir

Dejar hablar al corazón puede ser complicado,
y en cierta medida, arriesgado.
Pero hacerlo nunca será en vano.

Sé que ni un millón de "gracias" alcanzan
y de todas formas te diré gracias.
Te pediré perdón si al momento de decir esto,
mis palabras tiemblan y bailan alteradas.
En ese caso dejaré de pronunciarlas,
te regalaré mi mejor sonrisa,
y dejaré que siga hablando mi mirada.

miércoles, 5 de abril de 2017

Del caos y sus motivos

A pesar de que no me impacienta qué será mañana,
a veces el hoy genera cierto peso a mis espaldas.
Y puedo inquietarme un poco al pensar,
al preguntarme cómo ahora me verás...
Pero no permito que para este caos exista otro motivo,
que no sea el de empujarme a mejorar.
Y pase lo que pase,
buscar
a cada paso
o empeñarme en reinventar
en cada uno de mis trazos,
aunque suene loco e imposible acaso,
nuevas formas de amar.

martes, 28 de febrero de 2017

Quiero

Quiero quedarme a tu lado,
mientras velozmente pasan los años.
Quiero acercar mis pies a tus pasos,
nunca tanto para anclarlos.
Quizás te parezca tonto,
pero quiero verte andar,
seguir,
soñar.
Quiero refugiarme en tu sonrisa y verla a todo iluminar.

lunes, 27 de febrero de 2017

Insomnio

Algunas noches
hay algo que se atraviesa en mí,
algo como esta imperiosa necesidad de escribir.
No sé de dónde viene,
ni cómo llegó hasta aquí.
Sólo sé que sin traer esas palabras a este mundo,
no me dejarán dormir.
No sé a dónde irán,
a quién llegarán,
pero les doy la libertad,
de quizás
a alguien más liberar.

domingo, 26 de febrero de 2017

Recuerdo, olvido y sueño

En mi camino van cayendo,
poco a poco,
una a una,
las hojas de tu recuerdo.
Las advierto y no las piso,
intento y las esquivo,
más luego las levanto y las guardo en mi bolsillo.
Siento el ruido que hacen cuando juegan con mis manos,
y las vuelvo a dejar en el suelo.
Porque sé que aún queda un largo camino,
y no quiero vivir sólo de recuerdos.
Entonces seguiré mi paso que sabrá a olvido,
pero que me dará nuevos sueños.

martes, 14 de febrero de 2017

No existe mal que dure cien horas

Me dí cuenta que en mis peores noches,
en mis momentos más nefastos,
es cuando nace mi creatividad.
Al principio pienso que son mis peores horas,
y más tarde se vuelven mis mejores horas.

sábado, 11 de febrero de 2017

Te quiero

Te quiero, te quiero tanto.
Te quiero, aunque a veces te falto.
Te quiero,
no sé si bien,
pero nunca dudes
que te quiero con todo mi ser.

miércoles, 8 de febrero de 2017

Con mis palabras

Dedicado a mi abuela, Ana Portugal.


Si yo fuera más hábil con las palabras,
me gustaría expresarte muchas cosas,
poder ahondar en tus idiomas.
Te diría que te quiero en inglés,
que con vos siempre es verano en italiano,
lo especial que sos en francés,
y lo bien que me hacés en portugués.

Pero te lo diré como lo sé decir,
en mi lenguaje tan particular,
de enredos,
imprecisión y equívocos;
con el caos,
la indisciplina de mis palabras,
y el desconcierto.
Y yo sé que con tu corazón lo comprenderás,
porque en la calidez de tu mirada así lo siento.

sábado, 21 de enero de 2017

La clasificación más difícil

De pronto me encuentro en un punto en que ya no sé distinguir entre mis sentimientos y pensamientos. Y seguramente no haya sucedido de forma tan imprevista e inmediata, más bien en consecuencia de un gran conglomerado de “de prontos”.
Pienso tanto mis sentimientos que se vuelven pensamientos, a una velocidad sin igual. Se van sumando, encimando, acaparando cada posible espacio. Siempre hay lugar para uno más. Entonces pienso en la idea de sentir lo que pienso y revertirlo, equilibrar. Pero entonces, vuelvo a pensar.

El arte y deporte del camuflaje

Los sentimientos no se ocultan, no se disimulan, y cuando te despistás por un momento pueden escaparse por los ojos, por el balcón del alma. Bueno, a veces los sentimientos se esconden, se callan; pero los ojos hablan y los delatan cuando encuentran otros ojos que quieran ver y oír. 

lunes, 16 de enero de 2017

No es tiempo de pensar

No tengo mucho qué decir, mi silencio habla mejor de mí. Prefiero escucharte porque tu voz no es ruido, oírte es naturaleza y melodía. Te escucho y río, te escucho y aprendo. Me siento vivo y no pienso. Por favor, hablame así no pienso.

sábado, 14 de enero de 2017

Aprendiendo aprehendiendo

Si como habiendo leído instrucciones,
o un manual de precauciones
no hubiera ido en puntillas,
a hundir mis tobillos,
en tu inmenso río,
y ofrecerte mi mano,
tal vez no sabría
lo poco que hoy sé
y lo mucho que estoy a punto de aprender.
Y me alegra haber ignorado
haberme escuchado
tener los pies lastimados
y que me ofrezcas también tu mano.

Fusión

Estaba juntando mis pedazos
cuando me topé con un poco tuyo.
Espero que no te moleste
que haya guardado
para mirarlo cada tanto.
A veces los junto
formo una figura
que me hace sentir otra vez
como cuando no era un montón de pedazos
cuando descansaba en tus abrazos.

Dibujando fuera de la hoja

Dedicado a la abuela Elisa, con todo mi amor.

Sabiendo que no es lo mío, yo te acercaba mis garabatos. Me encantaba ver cómo los mirabas y la forma en que tu dedo índice recorría cada trazo, parecía que los estudiabas.
De verdad te gustaban porque como si pudieran llamarse "dibujos", con cariño los guardabas. Y a tu lado, mientras, yo guardaba la sonrisa que en vos se dibujaba.

Identikit

Dicen que las mascotas se parecen a sus dueños. La mía tiene el caparazón un poco raro, parece dañado. Anda de acá para allá, nadie sabe a dónde va. Se pierde con frecuencia, pero se vuelve a encontrar. Va más ligera cuando nadie la ve pasar. Intenta cruzar por lugares que a simple vista no puede, sin embargo, no lo deja de intentar. Y cuando alcanza escalones, tiene miedo de bajar, hasta el momento en que se deja llevar.
Me pregunto si yo también seré así, como mi dueña.

Atte. firma y aclaración: la Tortuga.

Cosquillas al cielo

Dedicado a la preciosa abuela Elisa

Si siento que tu voz se me olvida,
me gusta por las noches soñar que vuelo,
creer que el cielo tocar puedo.
Y entre las nubes,
haciéndole cosquillas,
oigo una vez más tu risa.

No temo la caída.

Deslices

La torpeza no siempre es mala.
A veces obsequia tropiezos en mágicas miradas.

martes, 3 de enero de 2017

Transparencias

Dedicado a la abuela Elisa.

Se refirió a ella como "tan guapa y andariega", y le di la razón.
Un sombrerito le cubría su nevada y cortita cabellera, y se lo ajustaba con una cinta que terminaba dibujando un delicado moño sobre su quijada. Y nada me había causado tanta ternura.
Quizás sean sus años, o su rostro, con esos ojos vidriosos, esas mejillas que me hablaban de amor. Su rostro era algo que no podía dejar de contemplar, pero su corazón, ay, su corazón. Se transparentaba a través de su piel, esa piel adornada con lunares y cicatrices que murmuraban de amor también.
Entonces, su corazón estaba ahí, se lo podía ver, claramente. Y dejaba de contemplar el rostro para admirarlo a él. No me van a creer, pero en serio se lo veía.
Si uno también miraba con su corazón.

Invencible

Dedicado a la abuela Elisa.

Tenía una sonrisa poderosa.
Imborrable.
Intachable.
Inmutable.
Inalterable.
Verás, de esas que
traspasan,
se pegan a tu rostro.
Y no hay fuerza
que la saque.